El sector oriental de Asturias contaba con una vía de acceso que desde Astúrica Augusta, León a Riaño y por los Puertos de Aliva a Sotres, Cangas de Onis, Villamayor, Ceceda, Nava y Siero iba por el Nora a Llanera utilizando el Nora como eje; aunque el conocimiento de las vías romanas en nuestra zona es bastante problemático porque no conserva la estructura de las rutas principales de otras provincias de Hispania.

Son más bien caminos terreros que se presentan con empedrado de guijarro o como pistas de tierra apisonada. La serie comenzaría con el puente de Bergueres, pasando por el de la Venta de Soto, San Xuan del Obispo, Colloto y Lugones.

La cronología del Puente de Colloto resulta controvertida. Se ha querido en fecha reciente vincular su construcción a época bajoimperial, mientras que Fernández Hevia lo retrasa al periodo de la romanidad tardía. De una u otra forma su monumentalidad, patente tras la restauración, hace que sea un ejemplo muy interesante de ingeniería civil histórica. Con un perfil ligeramente alomado como el de Lugones o Bergueres, pero más pronunciado que el de estos, consta de dos arcos espléndidos que apoyan en un pilar cimentado en el cauce; está perforado por un arco de descarga y de la base surgen tajamares apuntados. De los arcos el de la margen derecha es apuntado, mientras que el que estriba en la margen izquierda es de medio punto. La calzada es de casi dos metros con restos de empedrado y los pretiles antes de la restauración estaban casi desaparecidos en algunas zonas. La base para la atribución a época bajoimperial vendría dada por la aparición de un tesorillo de monedas romanas tras uno de los sillares del arco de descarga

Del siglo II se hallaron en las inmediaciones de la Pola de Siero grandes monedas de bronce, concretamente de la época de Trajano y los Antoninos, el hallazgo se produjo en 1558 y lo cita C. Fdz. Ochoa.

También se situa como tránsito hacia el primer medievo la existencia de un jarro litúrgico hispanovisigodo, hoy desaparecido, encontrado, según parece en las cercanías de la Pola, y que llevaría la inscripción , según el profesor Santos; ANTONIE VITAIS, podría corroborar su hipótesis de que las invasiones del siglo V debieron provocar una huida de hispanoamericanos a la zona trasmontana desde la augustana y a ellos se debería la cristianización de nuestra zona central.