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En la Pola siguen teniendo importancia las fábricas de curtidos, que en este momento alcanzan quizá su mayor auge, de la mano de los Malgor, familia de origen francés que se instala en Pola de Siero hacia 1825.
La actividad industrial desarrollada por esta empresa de curtidos debió de ser tal que en 1860 la familia Malgor aparece entre las mayores contribuyentes por industria fabril y manufacturera de Asturias.
En 1860 Santiago Malgor, patriarca asturiano de la familia ocupa el puesto nº 14 de los contribuyentes asturianos, con una cuota de 1.285 reales; siete años más tarde la Viuda e hijos de Malgor aparecen como la mayor contribuyente industrial del concejo de Siero, con una cuota de 1.680 reales.
Las nuevas vías de comunicación (la Carretera Carbonera, el Ferrocarril y la carretera de La Secada a Villaviciosa), y la intensa actividad minera que se desarrolla en su esquina suroccidental, comienzan a transformar lentamente un paisaje tan marcadamente rural como el que se podía adivinar cien años atrás. El paisaje urbano de la capital inicia también su lenta transformación con la apertura de nuevas calles ya a finales
de este periodo. |