Mediado 1931, la victoria en las urnas de
los socialistas lleva por primera vez en la
historia del concejo a la izquierda al gobierno
municipal.
Será alcalde Inocencio Burgos Riestra, destacado
socialista asturiano, presidente de la
Agrupación socialista de Siero y representante
en el municipio del SOMA.
El Ayuntamiento continúa con la labor de mejoras
de todo tipo emprendidas por las anteriores
corporaciones, entre las que destacaba
la regida por el alcalde José Parrondo. Se
inaugura en Pola de Siero la Escuela de Artes
y Oficios, financiada por la Juventud Asturiana
de Siero y Noreña de Buenos Aires.
Ildefonso Sánchez del Río, tras la construcción
del mercado de abastos y el depósito
de aguas de la villa, traza un ambicioso Proyecto
de ensanche para la capital municipal,
que tendrá un lento desarrollo dado el escaso
crecimiento urbanístico de la Pola hasta
los años sesenta.
Comenzado el movimiento insurreccional en
la madrugada del día cinco, los obreros sitian
los cuarteles de la Guardia Civil de Lieres, Lugones,
Pola de Siero y Carbayín y combaten
en Valdesoto con un grupo de guardias de
asalto.
Dos días más tarde, todo el concejo se encuentra
en manos de los revolucionarios. Se
organizan comités en Valdesoto, Lieres,
Carbayín y Pola de Siero que se responsabilizarán
del abastecimiento de alimentos a
la población, la requisa de armas, explosivos
y comida, y la formación de guardias armadas.
Son abolidas la moneda y la propiedad
y declaradas bienes comunes las riquezas
sociales. Grupos de incontrolados destruyen por el
fuego las iglesias de El Berrón, la Pola, Valdesoto,
Vega de Poja y Hevia, los archivos
notarial, judicial y del registro de la propiedad
de Pola de Siero y asaltan la sucursal
que el Banco Herrero tenía en la capital municipal.
No hay una sola víctima al margen
de los combates. Por causa de estos actos
son condenados a penas de cárcel de más
de doce años un total de setenta y un vecinos, y un menor de edad a dos años de cárcel
en un correccional.
La prolongada e intensa represión a que se
ve sometida la clase obrera del concejo, y
las tensiones políticas entre la derecha y la
izquierda alteran totalmente la vida municipal
durante los quince meses que discurren
hasta las elecciones de febrero de
1936, en las que el Frente Popular obtiene
la victoria.
Cinco meses median entre la victoria del
Frente Popular y el levantamiento militar contra
la República en julio de 1936.
La violencia política se dirige
sobre personas de derechas de la Pola, Boves,
Granda y Hevia. La violencia anticlerical
especialmente sobre las iglesias y capillas
del concejo.
La violencia desaparece con la constitución,
en septiembre de 1936 del Comité Provincial
del Frente Popular. Durante el año siguiente,
hasta la definitiva derrota de la República, el
concejo vive una situación de relativa calma.
La actividad económica no se paraliza, aunque
la producción se reduce sustancialmente
y los salarios se cobran con dificultad. Los
alimentos escasean. La administración local
consigue, a pesar de las limitaciones del momento,
urbanizar en la capital la zona de Les
Campes-Plaza de Argüelles, comunicando
para tráfico rodado la carretera a Gijón con la
carretera general. Para ello expropia y derriba
una parte del palacio barroco que el Marqués
de Santa Cruz tenía en medio de la Pola.
El 22 de octubre de 1937 tropas del ejército,
requetés y falangistas ocupan Pola de Siero.
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