El caserío que conformaba Pola de Siero, cabeza de la administración del rey en el territorio de Siero, se articulaba en torno a la Plaza de Les Campes, la actual Plaza de Argüelles y a los caminos que confluían, desde diversos puntos en ellas.

La importancia del mercado en la vida de esta pequeña villa asturiana, que tendría un número aproximado de unos mil habitantes, hizo que la plaza adquiriese una gran importancia, y en el caso de la de Les Campes, una gran superficie, como consecuencia de su uso como mercado de ganados.

La nueva política municipal de los Reyes Católicos promovió la construcción de ayuntamiento y cárcel, situadas en la Plaza de Argüelles, que tendría la función, suponemos, de una “Plaza Mayor”.

La administración del municipio estaba controlado por las familias de la nobleza local, cuyos miembros ocupaban los cargos más importantes de la administración local: Pedro de Argüelles, señor y dueño de la Casa de Meres y del coto de la Paranza fue escribano de la Poridad y regidor de la villa de Siero.